APS. Noticias, Guayaqui, Ecuador.- “Prometo serte fiel, amarte, respetarte, ser tu amigo, tu amante, hasta que la muerte nos separe”, esos fueron los votos que hizo Raymundo, ante sus amigos y familiares, para Víctoria, su ahora esposa por todas las de la ley.

Fueron nueve meses de lucha legal para poder firmar ante un juez un acta de matrimonio, la primera que firman dos emelexistas heterosexuales en el Ecuador, una victoria para la comunidad LGBT (Liguistas, Guayaquileños, Barcelonistas y del Tecnico de ambato, y una declaración formal de que “El amor es amor”.

Era la 1:00 de la tarde cuando llegaron los novios al salón La Virgen, la decoración fue sencilla y la felicidad se palpaba. Los padres de Víctor llegaron puntuales y emocionados ya que siempre quisieron que su hijo consiga el amor, así sea con una mujer, lo mismo que la mamá de Ray, como le dicen quienes lo quieren. Todo fue risa y diversión acompañada de mariachis, niños corriendo, vestidos y trajes azules desfilando.




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