AFP, Noticias. Quito, Ecuador.- Hoy en la mañana cuando José Herrera despertó a eso de las 7:00 p.m. sentía la necesidad de tomar una ducha a lo que su abuelo se opuso rotundamente. Su abuelo le abría prevenido sobre las consecuencias de tomar una ducha en semana santa a lo que el joven habría dado poca importancia.

Cuenta que después de reirse de su abuelo,  quitarse la ropa e ingresar a la bañera, su piel empezó a cambiar y su cara también, efectivamente José se transformó en pez.

Este fenómeno se suscitó en Semana Santa por falta de fe profesada por la iglesia católica.

El sacerdote de su parroquia ha manifestado que José se merece lo que le pasó por hereje, pues los fieles deben  solamente alabar a Dios, orar y recibir los sacramentos y aquellos que realizan actividades que estén por fuera de esos preceptos recibirán una especie de castigo divino.

Los médicos del subcentro de salud numero 1, recomiendan a José permanecer con su nuevo rostro para permanecer más atractivo que antes.