APS. Noticias. Quito, Ecuador.-  Varios taxistas fueron los primeros, ahora son los jóvenes del sur de Quito, a quienes les gusta conducir un carro con una botella de vino sobre la antena.

Franklin Cunalata le pone ese toque distinto y chévere a su auto un Chevrolet Aveo tuneado, el cual usa para movilizarse a su trabajo. Le gusta tunear la antena del vehículo con una botella de vino .

Franklin comenzó hace un año y dos meses a usar la botella, luego de una salida de diversión en la que iba con sus amigos. En esa noche vio que unos gringos tomaban algo que no era ni wanchaka ni norteño ni pilsener, por lo que decidió probar este extraño brebaje alcoholico, el cual resultó gustandole aunque le costó lo mismo que una jaba de bielas.

Sus amigos le convencieron de que debe presumirlo asi que puso la botella en la antena de su aveo tuneado

“Espero que pueda ver todos los partidos del mundial desde mi carro, ya que si con la lata me coge hasta las estaciones de guayaquil, ya con la botella capaz hasta le contacto al pegaso” dijo el longazo (sin rima intencional)