APS. Noticias. Quito, Ecuador.- Andrés Páez, el hombre más odiado de Bellavista, un barrio del norte de Quito donde los moradores no pudieron dormir durante una semana debido a la bulla que Páez causó por sus berrinches, realizó un nuevo plantón por semana santa.

El excandidato a la Vicepresidencia por el movimiento Creo-SUMA llegó con sus simpatizantes vestidos de verdugos cargando una cruz y afirmó que se crucificará y que no abandonará los alrededores del Consejo Nacional Electoral (CNE) hasta que después de tres días resucite.

“Mis verdugos me crucificarán y me matarán, pero después de tres días resucitaré y todo el Ecuador sabrá que soy el elegido”, afirmó Tanquino Páez.

La temperatura de Quito a la madrugada fue de nueve grados centígrados y fue ahí cuando Páez empezó a crucificarse con clavos oxidados donados por los dueños de las ferreterías aledañas.

Una vez crucificado los defensores de Alianza País le gritaban, si eres el elegido pues libérate a lo que Páez respondió, “Guillermo, perdónalos porque no saben lo que hacen” .

Esta es la nueva estrategia de Páez para protestar en contra de los resultados que dieron como ganador al candidato oficialista Lenín Moreno, de Alianza País. ​

Los manifestantes son separados de la cruz por dos cercas que tienen letreros de INRI. En un lado están militares y policías armados con lanzas vigilando que el falso mesías muera de gangrena.

 




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