APS. Noticias. Loja, Ecuador.- Activistas ecuatorianos intervinieron este miércoles un criadero de perros que funcionaba para el consumo humano desde hace 10 años en la ciudad de Loja, rescatando a 200 animales encerrados en jaulas y otros que estaban siendo transportados al matadero en un camión.

Los caninos los recibieron con ladridos y dando vueltas en círculo en las jaulas. Los había de muchas razas: huskis siberianos, rottweilers, tosas japoneses, golden retrievers, mestizos, etc.

Vivían confinados en jaulas desde su nacimiento hasta su muerte. “Es una actividad que se muere”, dice Luis Román, quien administraba el lugar.

Según las estimaciones, los lojanos comen entre 1,5 y 2,5 mil de perros por año, pero el sector atraviesa una crisis porque las nuevas generaciones dan la espalda a la carne canina.

“En el pasado, la gente comía perro porque no había nada más pero hoy en día los jóvenes no la necesitan”, explicó el alcalde de Loja.

Según un sondeo del INEC, sólo el 20% de los hombres veinteañeros comió perro en 2015, contra 50% de los cincuentones o de los sexagenarios.

La ciudad aprecia cada día más a los perros como animales de compañía, lo que contribuye a reducir la demanda de carne canina. El año pasado, los activistas salvaron a 225 perros y cerró cuatro criaderos como parte de una política “constructiva” para erradicar el sector. La mayor parte de ellos acabaron en Cuenca o en el Cañar para ser adoptados.